El juez del Juzgado de Atención Permanente del Distrito Nacional, Rigoberto Sena, emitió este lunes duras reflexiones antes de dictar medida de coerción contra los diez imputados en el caso de presunta corrupción vinculado al Servicio Nacional de Salud (SeNaSa). En su valoración, el magistrado calificó el entramado como “una especie de holocausto colectivo”, describiéndolo como tétrico, cruel y extremadamente grave por el daño causado a millones de dominicanos.
El togado señaló ante los acusados que el supuesto uso indebido de fondos públicos destinados a garantizar servicios de salud constituye un acto de traición al pueblo dominicano, resaltando que quienes fueron designados para cuidar instituciones clave fallaron en su misión fundamental.
Antes de la lectura del fallo, centenares de ciudadanos se concentraron frente al Palacio de Justicia de Ciudad Nueva para exigir justicia y prisión preventiva para los imputados del caso, conocido como “Operación Cobra”, que según el Ministerio Público habría desviado miles de millones de pesos del sistema de salud dominicano.
La decisión del tribunal determinó prisión preventiva por 18 meses para siete de los implicados, entre ellos el exdirector de Senasa, Santiago Hazim, mientras que tres de ellos quedaron bajo arresto domiciliario con impedimento de salida del país y presentación periódica, en respuesta a las solicitudes del Ministerio Público.
El juez Sena también instó a la reflexión sobre los valores éticos y la importancia del servicio a la sociedad, subrayando el impacto social del caso y las consecuencias personales que enfrentan los acusados al ser sometidos a un proceso penal de alta complejidad.
