La mansión que el cantante español Julio Iglesias posee en la paradisíaca localidad de Punta Cana, este de la República Dominicana, y donde supuestamente acosó y agredió sexualmente a exempleadas, es un refugio de lujo y privacidad que el artista convirtió en su hogar hace varias décadas.
La casa, dividida en varios bungalós, está rodeada de árboles, con una impresionante entrada y piscina, y es de difícil acceso, por lo que solo se puede ingresar al área con autorización, según fue testigo EFE en una visita a la vivienda en el pasado.
Igual de majestuosos son sus baños y salón principal, o el estudio de grabación, donde el artista ha reunido a familiares y amigos, pero también a periodistas, ya sea con motivo de la presentación de un disco o para anunciar algún concierto.
Y es que el intérprete, con más de 300 millones de discos vendidos en el mundo de su centenar de álbumes grabados, nunca ha ocultado su amor por la República Dominicana, en especial por Punta Cana,
