Representantes del gremio de enfermería denunciaron este martes el deterioro progresivo del sistema sanitario, señalando deficiencias estructurales, falta de insumos y sobrecarga laboral que, aseguran, afectan tanto al personal como a la calidad de la atención ofrecida a los pacientes. Las declaraciones fueron ofrecidas en el marco de la presentación de su informe de fin de año, donde evaluaron la situación del sector.
Las enfermeras indicaron que durante 2025 se profundizaron problemas históricos como la escasez de personal, jornadas extendidas sin compensación adecuada y retrasos en pagos e incentivos. Afirmaron que estas condiciones han provocado agotamiento físico y emocional en el personal, incrementando el riesgo de errores y disminuyendo la capacidad de respuesta de los centros de salud.
En el documento, el gremio también advirtió sobre el deterioro de infraestructuras hospitalarias, la insuficiencia de medicamentos y equipos médicos, así como fallas en la gestión administrativa. Según explicaron, estas carencias impactan de manera directa a los pacientes más vulnerables, especialmente en hospitales públicos y centros de atención primaria.
Las organizaciones de enfermería exigieron al Gobierno la aplicación inmediata de políticas de fortalecimiento del sistema sanitario, incluyendo nombramientos, mejoras salariales, inversión en infraestructura y mayor participación del personal de enfermería en la toma de decisiones. Señalaron que sin cambios estructurales, la situación podría agravarse en el próximo año.
Finalmente, reiteraron su disposición al diálogo, pero advirtieron que no descartan acciones de protesta si sus demandas continúan sin respuesta. El gremio concluyó que mejorar las condiciones del personal de enfermería es clave para garantizar un servicio de salud digno y eficiente para toda la población.
